Educación
MANUEL BELGRANO VISITÓ CONCEPCIÓN DEL URUGUAY

A 204 años del paso a la inmortalidad de Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano, uno de los próceres máximos que tiene la Nación Argentina, supo estar varios días en Concepción del Uruguay.
En Septiembre de 1810 estuvo a cargo de un grupo de 200 hombres partiendo al Norte hacia Paraguay. La campaña del Paraguay lo forjó como militar en un marco de batallas memorables como la Tacuarí. No se obtuvieron los resultados esperados, pero Belgrano dejó la simiente de la idea revolucionaria que poco después ocasionaría el movimiento libertario del Paraguay.

El Profesor Oscar Fernando Urquiza Almandoz (en su libro Historia de Concepción del Uruguay), dejó registro del paso de Manuel Belgrano por la ciudad entre el 9 y 19 de abril de 1811.
Emprendido el retorno, Belgrano bajó por la costa del Uruguay y, según lo relata el reconocido investigador de Concepción del Uruguay, profesor Oscar Urquiza Almandóz, el prócer tomó el camino del oriente mesopotámico, registrando su paso por Santo Tomé el 31 de marzo. El 6 de abril se hallaba en Mandisoví, y de allí siguió sin detenerse marcharon hasta Concepción del Uruguay, adonde arribó el 9 de abril de 1811 a las diez y media de la mañana.
Ese día, desde hora muy temprana, los pobladores de la villa esperaron la llegada del ejército y su jefe. Las noticias llegadas el día anterior habían dado cuenta de la proximidad de las tropas.
“No sabemos con certeza dónde se alojó el general Belgrano durante su permanencia en Concepción del Uruguay. Una vieja tradición lugareña – de cuya veracidad mucho dudamos – sostiene que lo hizo en la casa de los Calvento, convertida hoy en Museo Provincial Casa Delio Panizza”, remarca Urquiza Almandóz.
Según el mismo relato, el mismo día de su llegada, apenas ubicado en su alojamiento, Belgrano tomó pluma y papel para escribir a la Junta de Buenos Aires. Después de anunciarle que había llegado a Concepción del Uruguay sin mayores inconvenientes, le comunicó que tenía recibidas noticias del Paraguay donde todo parecía estar en orden. Luego de referirse a sus trabajos para pasar con sus tropas a la Banda Oriental, informó que había recibido buenas noticias de Artigas, que ya se hallaba en la capilla de Mercedes. Finalmente, vaticinó que muy pronto se encontraría con “los valientes de la Campaña Oriental”.
Estadía
Según afirman diferentes investigaciones, no menos de once días permaneció Belgrano en la villa de Concepción del Uruguay. “Hacemos esta afirmación basándonos en su epistolario, ya que la última carta que conocemos fechada en ese lugar, es del 19 de abril de 1811”, señala el investigador uruguayense en su “Historia de Concepción del Uruguay”.
Durante este lapso adoptó múltiples disposiciones a fin de atender los problemas de la guerra y ultimó los preparativos para cruzar con sus tropas el río Uruguay e introducirse en la Banda Oriental. También mantuvo una activa correspondencia con el gobierno, jefes militares y otras personas. En esos días de permanencia en Concepción del Uruguay, el ex capitán de Blandengues don Jorge Pacheco, le suministró un carruaje, lo que mereció un gracioso comentario del jefe patriota: “Gracias por el coche – le dijo – pero debe Ud. hacer quitar lana de los asientos porque están muy altos, y todavía tengo un chichón en la frente de esas resultas”.
Ultimados los preparativos, Belgrano dio la orden de que las tropas cruzaran el Uruguay desde Perucho Berna (actual departamento Colón) hacia el paso de Paysandú, pues así “se ahorraría camino”.
El general Belgrano abandonó Concepción del Uruguay en la segunda mitad de abril de 1811. Seguía el duro camino que el destino le tenía señalado. Vendrían después las victorias y las derrotas, la inspirada creación de la bandera (27 de febrero de 1812), las misiones diplomáticas, la jefatura del Ejército del Norte, la enfermedad, y finalmente su muerte en la pobreza.
Educación
La visión del único argentino invitado a un foro mundial sobre el futuro de la educación en la era de la IA

Lucas Grosman, rector de la Universidad de San Andrés, fue uno de los flamantes invitados del foro Reinventing Higher Education, el evento donde se debatió sobre el futuro de la educación en la era de la inteligencia artificial.
Grosman, además Doctor en Ciencias del Derecho por la Universidad de Yale, fue el único argentino que disertó en la 15° edición del evento organizado en Londres por IE University e Imperial College. Durante los tres días del foro, los participantes -provenientes de todo el mundo- debatieron sobre el futuro de la educación en la era de la inteligencia artificial.

-¿Cuál es tu mirada sobre la utilización de la inteligencia artificial en las universidades argentinas?
-Te voy a hablar de la Universidad de San Andrés, que es la que conozco. Creo que hoy estamos ante un doble desafío. Por un lado, cómo incorporar la inteligencia artificial al proceso de enseñanza para que lo que estamos enseñando no se vuelva irrelevante, porque evidentemente la inteligencia artificial va a formar parte de manera central de la práctica profesional y académica de nuestros estudiantes en el futuro, en los próximos años y cada vez más.
Nuestra enseñanza no puede ser ajena a esta realidad. Tiene que tomarla como un dato relevante, incorporarla y ayudar a los chicos a potenciar esa búsqueda de la inteligencia artificial para que sea un uso inteligente, para que no sean meramente usuarios pasivos, sino que que sean actores en este proceso. El otro gran desafío es cómo hacer para que la inteligencia artificial no empeore o no obstaculice el proceso de enseñanza.

-¿Aparecieron complicaciones en las aulas por el uso de la inteligencia artificial?
-Sí, sin duda. Una de las áreas claves para la inteligencia artificial no empeore el proceso de enseñanza, es la evaluación. Hay tipos de evaluación que se volvieron muy difíciles de implementar porque es imposible controlar si el estudiante utiliza inteligencia artificial o no. Hay softwares que están pensados para eso, pero la verdad que no son suficientemente buenos. Si hablás con distintas universidades, nadie tiene la solución. Todos estamos todos viendo que hacemos con soluciones parciales, temporarias y tentativas.
-¿Cómo acompañan a los docentes para que su rol pedagógico se acople a estos cambios tecnológicos?
-En 2018, creamos un centro en la universidad que se llama Centro de Innovación Pedagógica que funciona dentro de la Escuela de Educación de la Universidad San Andrés y que reúne educadores y gente especializada en tecnología El centro nos vino muy bien durante la pandemia. Después del viernes que se cerraron las universidades, ya el martes el 99% de los cursos estaba funcionando.
Algo parecido pasó con la inteligencia artificial. El CIP nos ayudó a pilotear esta transición. Lo primero que hicimos fue determinar que no podíamos seguir evaluando de la misma manera que antes. Muchos profesores estaban convencidos de que el tipo de exámenes que ellos tomaban era inmune al plagio por utilización de inteligencia artificial generativa.
-El parcial domiciliario, ¿por ejemplo?
-Exacto. Muchos profesores decían: “Yo tomo el parcial domiciliario y me doy cuenta”. Pero no se daba cuenta, entonces, cambiamos el examen domiciliario, lo desaconsejamos. Después, hoy lo que hacen muchos profesores es analizar críticamente, con los estudiantes, las respuestas de la IA como mecanismo de evaluación.
-En las jornadas de «Reinventing Higher Education», los disertantes hablaron sobre la brecha que existe entre los estudiantes -y también profesores y universidades- que utilizan la inteligencia artificial y los que no.
-Obviamente hay sectores vastos de la población que no acceden a la tecnología. Lo que está ocurriendo hoy es que no acceder a la tecnología, implicar no acceder a un montón de cosas. Yo creo que ese fenómeno no es nuevo, pero la esencialidad de la tecnología para determinados procesos sí es nuevo, por ejemplo, para informarte. Es verdad que hay sectores para los cuales acceder Internet hoy sigue siendo un desafío, pero dejando de lado esos casos que no dejan de ser marginales, la tecnología genera una enorme democratización del conocimiento, enorme, brutal, como nunca antes ocurrió en la historia de la humanidad.
La tendencia general es que la la tecnología está abaratando muchísimo el acceso a la información y al conocimiento. Por otro lado, se está volviendo tan omnipresente en nuestra vida que los sectores marginales que no acceden a la tecnología están quedando fuera un montón de cosas.
Desde el punto de vista de las universidades, la tecnología ha sido un factor democratizador y ha igualado en un montón de aspectos; para algunos campos se han achicado diferencias enormes entre países más y menos desarrollados.
-¿Creés que estos avances en la inteligencia artificial van a redefinir el concepto de “educación de calidad”?
-Seguro que se van a redefinir un montón de cosas y creo que todavía no es obvio en qué dirección. Las universidades pueden ser lugares terriblemente conservadores, reacios al cambio. Los saltos tecnológicos, como el de la inteligencia artificial, ponen en manifiesto esas diferencias. Entonces sin duda se va a transformar y vamos a experimentar un reacomodamiento. No está claro en qué dirección pero sí va a exigir una agilidad y la flexibilidad de las universidades, que no todas van a estar en condiciones de ofrecer.
-¿Qué escenario te imaginás en unos años?
-El gran desafío para la universidad hoy es cómo hacer para preparar a nuestros estudiantes para ocupaciones que todavía no existen o que van a verse transformar radicalmente. La clave está en apostar en tres pilares. Por un lado, la formación de capacidades analíticas, es decir, enseñar a pensar. ¿Por qué? Porque va a ser más frecuente que el conocimiento se vuelva obsoleto, se redefina radicalmente. El otro pilar es la formación interdisciplinaria; es ahí, en el cruce de distintas disciplinas, donde van a aparecer nuevas ideas. Y finalmente, la innovación. Vamos a tener que tratar de adelantarnos a los cambios y de ser artífices de esos cambios.
-¿Qué plan de acción tiene la universidad para avanzar a la par de la inteligencia artificial?
-Tenemos una ingeniería en Inteligencia Artificial en grado y una maestría en Inteligencia artificial en posgrado, ambas fueron las primeras del país. Además, tenemos una maestría de ciencia de datos y una maestría de ciencias de comportamiento. San Andrés ha sido pionero en programas donde está la conexión entre tecnología y negocios.
-¿Qué alianzas o colaboraciones con otros organismos u empresas están pensando para avanzar a la par de la IA?
-Hace tres semanas firmamos una alianza con Fleni, que tiene por objetivo potenciarnos en las áreas vinculadas con la de las ciencias del comportamiento, neurociencias, neurolingüística, y en un par de años seguramente la psicología. Fleni es número uno de Argentina en neurología, es uno de los centros más importantes de Latinoamérica en la materia. Varios profesionales de Fleni dan clases en San Andrés y empezamos a hacer de manera conjunta un un trabajo en el análisis del sueño. También tenemos un laboratorio, que se llama LITERA, que preside Diego Golombek. En este contexto, dijimos de hacer más cosas juntos. Por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer: es un área que estamos trabajando mucho los dos.
-¿Cómo ves a la educación universitaria argentina?
-En rasgos generales, Argentina sigue produciendo muy buenos académicos y profesionales, tiene un alto nivel de formación universitaria. A los graduados de las buenas universidades argentinas les va muy bien afuera. A nosotros no dejan de sorprendernos lo bien que les va a nuestros graduados. Yo creo que Argentina todavía puede estar muy orgullosa de su sistema educativo universitario.
-¿Tiene algo que envidiarle a las universidades del exterior?
-Siempre hay muchas cosas para envidiar y en algunas disciplinas se nota más que en otras. Obviamente los recursos te marcan un montón de diferencias. Lo que se ve en otros países, en los más desarrollados, es una articulación muy fluida entre la universidad, el sector público y el sector privado: es una hélice que potencia. En la Universidad de San Andrés hacemos eso y nuestra aspiración es convertirnos en un hub de innovación.
Que estos tres pilares estén articulados no es muy común en Argentina. En otros países eso es mucho más corriente y uno puede ver que es el motor del desarrollo científico y tecnológico, ahí tenemos mucho que aprender. Obviamente, los recursos en algunas disciplinas son decisivos. Argentina no está entre los países más ricos ni en los que más gasta en ciencia y tecnología, y eso se nota, claro.
Fuente: La Nación
Educación
Memoria, la Verdad y la Justicia a 50 años del Golpe de Estado

Hay fechas que no pasan, que no se olvidan y que deben ser recordadas por y para siempre. Una de ellas es el 24 de marzo, precisamente jornada en que se conmemora el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia en Argentina. Este año, la conmemoración tiene un agregado: se cumplen 50 años del último golpe de Estado Cívico-Militar en el país y que dio lugar a una de las dictaduras más cruentas y una de las páginas más oscuras y nefastas de la historia argentina.
A 50 años del golpe de Estado de 1976, desde la Dirección de Derechos Humanos de Concepción del Uruguay, se invita a la comunidad a participar de las jornadas de reflexión y movilización, reafirmando el compromiso con la democracia.

Desde la tarde-noche de hoy, lunes 23, organismos de Derechos Humanos, agrupaciones sociales, artistas y ciudadanos se reunirán en la Plazoleta de los Derechos Humanos en bulevar Yrigoyen, un espacio cargado de historia y simbolismo. La Vigilia en la Plazoleta será una jornada de encuentro que contará con música, intervenciones artísticas, teatro y la realización de un mural en vivo, entre otras actividades artísticas.
En tanto que mañana Martes, 24 de Marzo, se realizarán las actividades centrales, con el acto oficial por la mañana y la marcha que tradicionalmente se realiza en cada ciudad del país, durante la tarde-noche.
Las actividades
Lunes 23 de marzo desde las 20: Vigilia en la Plazoleta de los Derechos Humanos. Una jornada de encuentro que contará con música, intervenciones artísticas, teatro y la realización de un mural en vivo.
Martes 24 de marzo:
– 10 horas: acto oficial de la Municipalidad en la Plazoleta de los Derechos Humanos.
– 19 horas: concentración en la Plazoleta de los Derechos Humanos para marchar hacia Plaza Ramírez.
– Acto Central en Plaza Ramírez, organizado por la Comisión de Memoria, Verdad y Justicia. Lectura del Documento Único y cierre artístico con las actuaciones de Mona Gastiasoro y la murga Puntuales pa’ la Tardanza.

Educación
NUNCA MÁS

El DIA NACIONAL DE LA MEMORIA POR LA VERDAD Y LA JUSTICIA se conmemora el 24 de marzo en la Argentina, una fecha destinada al recuerdo de todas las personas que han sido desaparecidas, torturadas, asesinadas y víctimas de la última dictadura cívico-militar. El hecho que tomó lugar entre 1976 y 1983 en el país, motivo de reflexión bajo el lema de “Nunca más”, que destaca la importancia de recordar este capítulo de la historia de nuestro país.
Años más tarde, en 1983 finalizó este período, con la asunción del gobierno democrático de Raúl Ricardo Alfonsín, electo como presidente de la Nación.

Fue mediante la Ley 5.633, proclamada en el año 2002, cuando se estableció esta jornada, que es un feriado nacional: “Institúyase el 24 de marzo como Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, en conmemoración de quienes resultaron víctimas del proceso iniciado en esa fecha del año 1976.”.
¿Por qué se conmemora hoy el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia?
Este día recuerda el 24 de marzo de 1976, cuando las Fuerzas Armadas derrocaron y tomaron el poder del gobierno constitucional de Isabel Perón, a través de un golpe de Estado. Jorge Rafael Videla, Emilio Massera y Orlando Agosti fueron los principales propulsores de este gobierno de facto, que condujo a una dictadura cívico-militar en la que hubo crímenes de lesa humanidad.
Durante esos años, ocurrieron secuestros, desapariciones forzadas, torturas y asesinatos en centros clandestinos de detención. Miles de personas reportaron la desaparición de hombres, mujeres, bebés y embarazadas. En muchos casos, los menores fueron apropiados bajo otra identidad.
El legado del Presidente Raúl Alfonsín, marcó a los demócratas del país. Todos aquellos que entienden que «los mesiánicos» son peligrosos, admiran a la distancia la estatura de ESTADISTA que va adquiriendo la figura del por todos reconocido como «EL PADRE DE LA DEMOCRACIA RECUPERADA» en 1983.

Compartimos el link de discurso de cierre de campaña del presidente electo el 30/10/1983. https://www.alfonsin.org/wp-content/uploads/2018/12/Discurso_de_cierre_de_campana_en_el_Obelisco-1-1.pdf
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