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Cultura

LA ODISEA DE UN RELOJ DE ORO

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Textual: “Libro Homenaje al Dr. Benito C. Cook”, Omar Alberto Gallay, 2022.

El 1 de marzo de 1910, el Dr. Benito C. Cook, hijo dilecto de Concepción del Uruguay, se despide para radicarse en Buenos Aires. Unas 2.000 personas participaron del gran banquete que se le ofreció. Un encendido y extenso discurso estuvo a cargo del Dr. Eduardo Tibiletti, exteriorizando el sentimiento popular, al tiempo de entregarle un excelente reloj de oro en nombre de la ciudad, marca Patek Philippe, fabricado en Génova, con una dedicatoria que se registra en un artístico grabado en la entretapa del mismo.

Una nutrida caravana lo acompañó hasta los muelles del puerto, donde abordaría el vapor de la carrera. Bombas de estruendo se encargaron de esparcir papeles de diversos colores con la inscripción alusiva “El pueblo al Dr. Benito C. Cook – Filantropía y abnegación – Marzo 1º de 1910 – Concepción del Uruguay”. Un libro, con firmas y mensajes de agradecimiento le fue entregado, al tiempo de acercársele magníficos ramos de flores, muchos de ellos de manos de gente humilde, que testimoniaban así su gratitud por la incondicional atención brindada.

Luego de su fallecimiento, el preciado reloj quedó en poder de su hijo, don Julio César Cook. A la muerte de éste, su viuda Coleta, decidió retornarlo a la comunidad que con tanto aprecio y cariño se lo había brindado, entregándolo al Museo del Colegio del Uruguay “Justo José de Urquiza”. La actitud tenía sus fundamentos. No solo había sido un destacado alumno del heredero de Urquiza, sino que también, por casi treinta años, sus aulas sintieron el resonar de su voz, en sus caracterizadas clases. Por eso, ningún destino podía ser mejor como repositorio para esta joya, ahora patrimonio de los uruguayenses y permanente recuerdo de uno de los profesionales más meritorios y apreciados.

Pero, al poco tiempo, sin conocerse exactamente la fecha, la tan preciada reliquia lamentablemente desapareció de su lugar de exhibición. Más concretamente, fue robada. A pesar de las investigaciones realizadas, nada se supo, y las sombras del olvido fueron cubriendo, con el tiempo, la pérdida irreparable.

Este autor, en el año 2008, comenzó sus investigaciones para plasmar el libro “El Hospitalito – Una contribución para conocer la historia de la salud pública en Concepción del Uruguay”, el cual vería la luz en julio del año siguiente. Uno de los capítulos, dedicados a los médicos que prestaron servicios en el histórico Hospital de Caridad, contemplaba, lógicamente, una reseña biográfica del Dr. Cook. Para realizarla, apeló, entre otros, a uno de los recursos actuales para la búsqueda de material, cual es incursionar por los buscadores que ofrece la Internet. Enorme fue su sorpresa cuando se encontró con una página web, perteneciente a una importante empresa de arte en Ginebra, Suiza, con representación en varios países del mundo, ofreciendo en subasta, con lujos de detalles y esplendidas fotografías, el preciado reloj del Dr. Benito C. Cook.

Con la captura de pantalla y reproducción de las fotos, rápidamente puso en conocimiento de la novedad a un integrante de la familia, quién mantenía la inquietud en esclarecer la desaparición del mismo. Vanos fueron sus intentos de comunicación con la empresa de compraventa. Por otro lado, y luego de algunas consultas con letrados, desistió de iniciar una demanda, habida cuenta de la improbabilidad de éxito y los altos costes que el procedimiento jurídico podía significar.

Mientras tanto, su nieta, Sra. Susana Cook, radicada en Nueva York, también ubica la casa de remates y se pone en contacto con ella, pero no logra obtener información sobre los compradores, ya que ésta aduce no conocerlos.

Hasta aquí esta increíble historia que, al menos, revela algo del misterio que siguió al robo de este preciado reloj, que materializa la esencia de uno de los hijos más preclaros de Concepción del Uruguay.

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Cultura

SE DURMIÓ EL MÁXIMO IMITADOR DE PÁJAROS

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El 5 de julio de 2026 será una fecha de luto para la cultura entrerriana.

Falleció Rubén Cuestas, uno de los máximos referentes de la música litoraleña y de la chamarrita entrerriana. Tenía 84 años.

Junto a su hermano Néstor Cuestas, fallecido el 23 de septiembre de 2020, integró el histórico dúo Los Hermanos Cuestas, una formación que marcó un antes y un después en el folclore entrerriano y llevó la identidad musical de la provincia a los principales escenarios del país y del exterior.

Conocido como «el amigo de los pájaros», Rubén desarrolló desde muy pequeño una extraordinaria habilidad para imitar el canto de las aves entrerrianas. Ese talento se convirtió en una marca registrada del conjunto y en uno de los rasgos más distintivos de sus interpretaciones.

Los Hermanos Cuestas fueron mucho más que un dúo folclórico. A través de sus canciones lograron llevar la identidad entrerriana a los principales escenarios del país, convirtiéndose en embajadores de la chamarrita y de la música del Litoral.

Un legado que permanecerá

Su repertorio dejó clásicos que atraviesan generaciones, como «Juan del Gualeyán», «Soy entrerriano», «Peoncito de estancia», «Canción de Puerto Sánchez», «Coplas felicianeras», «Ojitos color del tiempo» y «El taca taca del motor», entre muchas otras composiciones que retratan el paisaje, el río, el monte y las costumbres litoraleñas.

La impronta de Rubén Cuestas no estuvo únicamente en su voz o en sus interpretaciones. Sus característicos silbidos recreando el canto de los pájaros se transformaron en una marca registrada del folclore argentino y en una manera única de expresar la naturaleza entrerriana desde el escenario.

https://youtu.be/t2dp23B8F_4?si=el0Jw9m4Qo3Yz0pB

Dejamos el HIMNO a CONCEPCIÓN DEL URUGUAY

https://youtu.be/61ruostIxeE?si=i_sLX5HeJYmB1YmO

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Cultura

CONCURSO LITERARIO PROVINCIAL 2026 DE POESIA “Juan L. Ortiz”

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Se encuentra abierta la convocatoria al Concurso Literario Provincial 2026 – Categoría Poesía “Juan L. Ortiz”, certamen de edición anual destinado a promover la creación poética entrerriana y reconocer la producción literaria contemporánea de la provincia.

El concurso está dirigido a escritoras y escritores mayores de 18 años que acrediten una residencia mínima de tres años en la provincia de Entre Ríos. Cada participante podrá presentar una única obra inédita, de tema libre, integrada por uno o varios poemas, con una extensión total de entre 300 y 500 versos. Las obras deberán presentarse obligatoriamente bajo seudónimo.

En relación a los premios, el certamen otorgará tres premios adquisición de igual jerarquía, consistentes en $400.000 para cada obra seleccionada. Además se concederán 3 menciones.

Todas las condiciones y requisitos formales pueden consultarse en el Reglamento oficial ingresando a los canales de la Biblioteca Provincial.

Resultados

El fallo del jurado se dará a conocer en el transcurso del mes de octubre de 2026.

Formulario de inscripción: LINK FORMULARIO DE INSCRIPCIÓN 

 Reglamento oficial: LINK AL REGLAMENTO OFICIAL

SOBRE JUAN L. ORTIZ

El poeta entrerriano Juan L. Ortiz muere un 2 de setiembre de 1978 y consolida así la leyenda que con el tiempo instalará definitivamente su verdadera estatura de poeta.

Había nacido en Puerto Ruíz (Gualeguay) con el nombre Juan Laurentino Ortiz el 11 de junio de 1896.
Al poco tiempo la familia se traslada a la selva de Montiel; el paisaje de su provincia marcará a fuego al niño que años más tarde convertirá esos elementos en protagonistas de su poesía.
Estudia en la Escuela Normal Mixta de Maestros de Gualeguay. Temprano lo atrapa el ideario socialista; hace vigorosos discursos y comienza a escribir en la prensa gráfica.
Tiene un breve paso por Buenos Aires, realiza estudios de Filosofía y Letras, se relaciona con el ambiente bohemio y literario de la capital, hace amigos entrañables entre escritores y poetas y regresa a su provincia en la búsqueda de su aire, de sus elementos, de su paisaje.
Nunca militó en grupos literarios ni en partidos políticos.
Construye así una de las obras cumbres de la literatura en lengua castellana.
Publicó, entre otros: “El agua y la noche” (1924-1932),”El alba sube…” (1933-1936), “El ángel inclinado” (1938), “La rama hacia el este” (1940), “El álamo y el viento” (1947)
“El aire conmovido” (1949), “La mano infinita” (1951), “La brisa profunda” (1954)
“El alma y las colinas” (1956), “De las raíces y del cielo” (1958), “En el aura del sauce”.

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Cultura

PODA RESPONSABLE DE ÁRBOLES

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De acuerdo con especialistas del INTA, hay malos hábitos en relación a esta práctica: no siempre es necesario hacerla todos los años y hay que saber bien en qué época conviene realizarla.

Proteger los arbolados que tanto esfuerzo demandó producir no es una tarea sencilla. Para ello hay que asegurarse, como principal medida, que la poda se realice correctamente, además de tomar conciencia de la necesidad y función que cumplen los árboles para el ecosistema y la vida humana.

Las podas se hacen preferentemente en invierno, porque es un momento donde las especies, sobre todo las caducifolias, se encuentran en estado de latencia, o dormición, previo al rebrote de primavera. “Es el momento del año en el que los árboles se encuentran en reposo vegetativo”

UN BUEN MOMENTO

En el caso de las caducifolias, es decir aquellos árboles que pierden sus hojas en otoño y durante el invierno, puede observarse mucho mejor la forma y disposición de las ramas facilitando la operación.

Con respecto a la poda, el especialista especificó que existen tres tipos:

  • De formación: es la poda que se realiza en la temprana edad del ejemplar, en el vivero, para brindarle las mejores condiciones para que exprese su morfología propia, con una estructura equilibrada y fuerte.
  • De mantenimiento: el principal objetivo es mantener el vigor y la sanidad de la planta, de modo de estimular el rebrote y reemplazo de estructuras dañadas o envejecidas, respetando la forma natural de esa especie.
  • De rejuvenecimiento: es la más intensa en cuanto a la cantidad de material removido, ya que la finalidad suele ser mitigar daños provocados por tormentas o heladas, reacondicionar plantas abandonadas o asilvestradas, y el motivo más frecuente es minimizar nuestros errores en la elección y ubicación de una determinada especie.
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